Alumnos de seis centros educativos de la ciudad asisten a la charla de Carlos García-Galán en el Teatro Apolo.
“Escuchar la cuenta atrás de un transbordador espacial marcó mi vida. Me fascinó porque es algo mucho más grande que tú, algo que sobrepasa los límites de la humanidad y que inspira a todo el mundo”. Así comenzaba Carlos García-Galán su charla en el Teatro Apolo, donde se reunieron estudiantes de Bachillerato de los IES Celia Viñas, Bahía de Almería y Alhamilla y de los centros educativos Compañía de María y Agave, así como otros almerienses apasionados del espacio.
Fue la Fundación Eduarda Justo la que, en el marco de su Foro del Futuro, invitó al director ejecutivo del programa Base Lunar de la NASA a impartir la conferencia ‘Siguiente paso gigante para la Humanidad: Base Lunar de la NASA’. Nacido en Málaga, este ingeniero aeroespacial se ha convertido en un referente científico a nivel mundial con más de dos décadas de brillante trayectoria en la agencia espacial estadounidense. “Desde pequeño supe que iba a ser astronauta, decía que iba a trabajar en el espacio y nadie se lo creía”, recordaba García-Galán.
Tras su graduación universitaria, recibió varias ofertas: “Mi primer trabajo fue como controlador de vuelo en el centro de control de Houston, manejando partes de la Estación Espacial Internacional, el trabajo de ingeniería más importante de la historia de la humanidad”. Más tarde lideró la integración de sistemas de la nave Orión y fue subdirector del programa de la estación espacial orbital Gateway. Trabajos todos ellos que han sido galardonados con prestigiosos reconocimientos.
Vive en Estados Unidos desde hace mucho tiempo, pero considera que “se puede trabajar en España en proyectos espaciales importantes”. Cree que con la reciente misión a la luna del Programa Artemis se abre una nueva etapa de exploración en la que se van a conseguir grandes logros en los próximos años. Por ello, ve determinante que las nuevas generaciones se ilusionen por todo lo relacionado con el espacio. “Vosotros seréis quienes lleguéis a Marte”, decía el ingeniero aeronáutico, quien aprovechaba la presencia de numerosos jóvenes en el patio de butacas para decirles que “no os olvidéis nunca del sueño que tengáis, hay muchos caminos para llegar a él, sed flexibles e id paso a paso”.

